martes, 17 de febrero de 2009

WISH

Me gustaría recorrer hasta las microvellosidades de tu intestino delgado.

Pero como no me dejás, sólo me queda decirte una cosa: por vos voy a terminar en rehab. Y no por loca. Voy a dejar de existir, de comer, de mirar, de pararme, de moverme, de bañarme, de levantarme. Voy a permanecer en reposo absoluto. Hasta que mis padres me internen en rehab. Pero ese es un mundo mucho peor, sí, de enfermitos, sí, de enfermitos.

Voy a empezar a comunicarme con los muertos y voy a tener revelaciones sobre las verdades de la naturaleza, voy a viajar con mi mente, pero los psicopatéticos doctores me van a dar por falta de juicio, loca, fuera de mis cabales, corta de entendimiento. No voy a poder suicidarme porque sé que eso perjudicaría a mi alma, ps no puedo destruir la forma de vida a través de la cual ella se manifiesta.

Entonces un día voy a escaparme de rehab. Y sucia, enferma, despeinada y fiera voy a ir a tu casa, te voy a agarrar del cuello, te voy a poner contra la pared. Y te voy a decir: "¿por qué me hiciste todo esto?". Me voy a caer, vos te vas a quedar absorto. Y yo me voy a ir.

Voy a tener un intento de suicidio, o de autoflagelación, porque aunque intente matarme, voy a llegar al punto de estar casi muerta para no ir con el señor, Satanás. Vos vas a venir a buscarme y me vas a encontrar en ese estado. Y me vas a decir lo que no quiero escribir ahora porque la sola idea de que me confirmes que nunca te voy a merecer, me desfallece. Y en estos coloquios andamos, cuando escupo un poco de sangre y lloro un poco de odio, uh-hu. Fue la última vez que nos vimos.

Vos terminaste siendo un biólogo, formaste una familia, fuiste feliz. Viviste en una casita llena de tu música, de sillones viejos y de simplísima comodidad. Pero lograste más de lo que planeaste durante toda tu vida.

Yo, por mi lado, tardé dos años en moverme después del desaguisado que me ficiste. Empecé a trabajar en un negocio de ropa. Ese fue mi mayor acercamiento a la moda, porque todos mis planes de tener una increible boutique en NY, Hong Kong y Buenos Aires ahí quedaron, en mis planes. La carrera de diseño de indumentaria la abandoné lejos de terminarla. No me casé. No tuve hijos, igual nunca quise bolas de moco y grasa. Tuve poco sexo, poca vida social, poco todo. Terminé como una empleada mediocre flaca con pancita en un departamentito en Almagro. Me morí sola, sin amigos, sin familia, sin nada.

Por cierto, la famosa pintura que te hice y pensaba dar cuando me hagas feliz quedó guardada en una carpeta dentro de una caja llena de polvo que quemaron junto con el resto de mis cosas.

Julieta

1 comentario:

Victoria Stratenhäustemberg dijo...

No sè si lo que me dijiste es bueno o malo.
Puede tener varias interpretaciones como que:
a) usualmente te "gusto" pero a veces te gusto poco (por lo que escribo)
b) a veces sentis que te gusto un poco
c) a veces tenés ganas de montar a caballo