jueves, 16 de octubre de 2008

QUÉ CARITA


Agranden la imagen y miren fijamente a este chico. Llega a dar miedo, qué mirada, gosh. Creo que si lo conociera podría enamorarme de él. Igual sería una relación re enferma. Porque él sería gay, y seríamos muy amigos, pero yo me enamoraría, o no sé si llamarlo amor, pero me pasaría algo re enfermo con él. Y él encima estaría re chapa c. Vomitaría todo el tiempo, viviría 19 días con una mandarina al día. Pero después lo superaría.
Todos los códigos que se pueden tener con un amigo 'común' se transtornarían con él, todo funcionaría diferente. Él se imaginaría un chico, lo amaría, tanto tanto, que creería que es real. El tema tomaría dimensiones magnánimas, es que él idolatraría, amaría, viviría para y por una persona, un chico, imaginario! Pero yo lo acompañaría siempre, aunque sea difícil, porque lo adoraría. Cada tanto le agarrarían crisis, o sea, él ya viviría en crisis, pero de vez en cuando entraría en crisis crítica, y ahí, agarrate, mamita! Sería intratable cuando esté en ese estado, pero yo estaría siempre a su lado, aunque no pueda llegar a entenderlo del todo, ¿por qué? porque lo amaría, porque él sería especial, un genio, un artista, hermoso. Y porque él me daría mucho también, él en algún momento me salvó, cuando yo estaba recluida socialmente, cuando no quería hablar con nadie por mi pelea con Ana (empiecen a leer entre líneas).
Él me dio una oportunidad, aunque se dio cuenta de que yo fingía todo el tiempo y hacía relaciones estratégicas, o para sobrevivir, y no para vivir (frase que usaría él más tarde para definir sus amistades: 'mis amigos no me ayudan a vivir, sino a sobrevivir').
La cuestión es que él estaría fascinado con su chico imaginario. Ay, qué grado de demencia, Dior! Sabría su dirección, su número de teléfono, su celular, su documento, hasta a cuántos metros quedaría su casa de la de su chico, y todo imaginario, por supuesto. Su tiempo libre lo dedicaría a llenar, pintar, escribir, colorear, manchar, dibujar paredes blancas, enooormes, con muchos colores, todo muy dramáticamente. Todo su arte sería monstruoso, a mi me gustaría mucho, a otras personas también, pero no dejaría de ser monstruoso, porque a él no le gustarían las cosas tan estéticas, los modelitos, lo 'lindo'. Pero no todos entenderían su arte, ya que entender su arte sería entenderlo a él, y nadie lo entendería a él, nadie lo conocería realmente. Yo, que sería su best, 'casi lo conocería' (así es como él lo diría: 'vos casi me conocés'). Bueno, sí, sólo hay una persona que lo conocería, llamémosla Solange. Él diría que Solange lo creó, y que como ahora no la ve más, él ya no es más él, pero dejemos esa historia para el futuro.
Pero como iba diciendo, yo 'casi' lo conocería, por lo tanto, 'casi' conocería su arte, y lo que les puedo decir, es que el único y principal tema de su arte sería su chico. Mejor dicho, todo lo que sentiría él respecto a su chico, sería algo tan obsesivo que no puedo explicarlo con palabras, no tengo esa capacidad. No me gusta lo cursi, pero voy a decir que su arte sería el retrato de su alma, sin límites, sin fronteras, desbandado. Toda su locura, que en su mente él aprendería a mantenerla en un cubo, estaría explayada sobre las paredes que pintaría. Y también sobre lo que escribiría, porque escribiría mucho y muy bien, aunque la escritura es más estructurada, y tal vez por eso sea más clara. Porque si leyéramos lo que él escribiría, entenderíamos mucho más todo lo que pasa por esa retorcida cabecita.
La situación avanzaría de tal forma que, si fuese chico es real o no, no importaría. Porque lo importante es que para él existe, y ya no se trata de su chico, sino de él. Lo que sentiría sería real, aunque para nosotros no lo sería su chico. Y eso es lo que importa, lo que él sentiría.

Eso es todo por hoy, otro día sigo con el relato, me cansé. Igual no me quiero ir sin ponerle nombre a nuestro personaje. Vamos a llamarlo Javier, y yo soy Julieta.

Besos!

2 comentarios:

Euge dijo...

No puedo creerlo, estoy en una de las fotitos del costado. Ese chico me da miedo.

Euge dijo...

No se, porque ni siquiera sabía de este blog y bla... Además no se, fue loco. Besos.