El otro día con los pibes nos preguntábamos si nuestra vida podría ser entendida como una ecuación. Si como los dibujitos del Windows Media proveníamos de una ecuación. La matemática es una creación del hombre para entender lógicamente el funcionamiento de la naturaleza. Por otro lado nos preguntábamos hasta qué punto nosotros decidimos todo lo que hacemos y lo que somos. Tal vez nosotros decidamos lo externo. Pero hay miles y millones de cosas que están totalmente por fuera de nuestro control. Si miramos la vida desde un enfoque más general, entendemos que el objetivo de todos los organismos vivientes es sobrevivir a lo largo de las generaciones, reproduciéndose y expandiéndose con ese objetivo, adaptándose al ambiente increiblemente con ese fin. Y a las células, o a los organismos que no tienen un 'alma', una 'esencia', ¿cuál es la fuerza que los motiva a comportarse de tal modo? Las células por ejemplo, ¿cómo será ser una célula? ¿voluntariamente hacen mitosis, fotosíntesis o respiración celular? Nuestra mente es algo totalmente incontrolable también. Imagínense todos los procesos químicos y mentales que nos llevan a pensar o hacer determinada cosa. En animales con cerebros más simples se puede predecir lo que van a hacer o lo que va a pasar. Con nosotros, los humanos, podría pasar lo mismo, el problema es que nuestro cerebro es más complejo. Pero con una tecnología más avanzada podría predecirse al cerebro humano. Entonces, si hay algo que va a pasar en nuestra mente y en nosotros que todavía no sabemos pero se puede saber antes de que pase, y no podemos hacer nada para cambiarlo, porque todo es resultado de reacciones químicas incontrolables para nosotros, ¿hasta qué punto decidimos cómo va a ser nuestra existencia? Existen unas condiciones iniciales y todo lo que ocurre a partir de ahí es lógico y consecuente con la base. No puede ser modificado, a menos que se modifiquen las condiciones iniciales. Nosotros formamos parte de las consecuencias de las condiciones iniciales. Lo que está bajo nuestro poder de decisión es tan poco considerable en términos de la evolución que no modifica las consecuencias de las condiciones iniciales. Es decir, la humanidad y la Tierra es un resultado de las condiciones iniciales. Nosotros podemos destruirlo, aunque naturalmente tendamos a hacer cosas para prevalecer, pero eso incluso tampoco afecte a la existencia ni a las consecuencias de las condiciones iniciales. De hecho tal vez esa sea la consecuencia, tal vez deba ser así, porque ya está prediseñado que así pase.
So, tal vez tengamos algún poder de decisión, pero las decisiones que tomemos no afectan al desarrollo de las consecuencias lógicas de las condiciones iniciales. Y tanto lo más profundo e intrínseco de nosotros, como lo más externo (que sería la evolución, la línea evolutiva en la cual nosotros tenemos un lugarcito) está totalmente por fuera de nuestro control.
¿Pero qué es nuestro control? ¿Qué somos? Creo que al menos lo más intrínseco, está afuera de nuestro control como humanos. Porque en realidad nosotros tenemos una esencia, un espíritu. Esa esencia es inmensa, y nunca la vamos a terminar de descubrir en nuestra vida humana. La personalidad es cómo se expresa ese alma en este modo de vida. Entonces, tal vez esté bajo el control de nuestra esencia. O ni siquiera. Tal vez nuestra esencia sea así y punto, no sé de dónde sale, pero es así. No es modificable. Tiene características y una estructura determinada. Y "es" en consecuencia de las condiciones iniciales de las que hablé anteriormente. Entonces todo cierra.
Basta.
Julieta
1 comentario:
Y es que siempre estamos determinados, de algún modo, por nuestra educación y vivencias de la infancia. Es una base muy difícil de alterar, pero no imposible. Creo que uno es lo que hace con lo que hicieron de uno, por lo que estamos destinados a actuar de cierta forma por el resto de nuestras vidas, a menos que queramos y podamos. Y digo "podamos" porque no todos tenemos la capacidad para entrar a nosotros mismos y cambiar lo que somos. El humano tiende a repetirse constantemente, eso hace que en cierto modo nos volvamos predecibles. Y para cambiar eso, tenemos que cambiar nosotros.
Ergo, las condiciones iniciales sólo determinan y vuelven predecibles a las personas débiles incapaces de cambiar su conducta a largo plazo (somos la mayoría).
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